Una ventana a la diversión y a la esperanza
Por Ivonne Gómez / El Nuevo Herald

Todos los sábados, cuando Marcela Alfonso viste a su hijo Brandon, de 4 años, con sus jeans y sus botas de finca, el niño sabe que será un día de diversión en la granja de la fundación La Ventana de los Cielos. ''Le encanta la idea de ir a jugar, de cuidar y bañar a los animales, pero sobre todo sus sesiones de equinoterapia o terapia con los caballos'', dice la madre.

Brandon tiene el síndrome de down y desde hace más de dos años acude a las terapias que se ofrecen en esta granja, ubicada en Homestead. ''Gracias a las terapias, el niño es más comunicativo, le gusta compartir y también es más independiente'', observa la madre.

Mientras su hijo trabaja con los terapistas, ella se reúne con otros padres que pasan por situaciones difíciles con sus hijos, que padecen enfermedades como autismo, parálisis cerebral, problemas del desarrollo físico, condiciones neurodegenerativas y traumatológicas, entre otras. ''Nos reunimos, hablamos de nuestras dificultades, nos presentan videos; leemos artículos sobre los diferentes temas y nos apoyamos con nuestras experiencias'', agrega Alfonso.

Aparte de ayudar a los niños en su desarrollo, el programa se enfoca en la familia. ''Ayudamos a los padres a comprender lo que significa tener un niño con este tipo de discapacidades, especialmente de que no se trata un castigo de Dios, ellos también tienen habilidades especiales'', dice Marlene Rodríguez Miranda, presidente la fundación.

Hace cuatro años, el cantante Ricardo Montaner y Marlene Rodríguez Miranda, su esposa, compraron un terreno de cinco hectáreas en el área de Homestead para convertirlo en lo que hoy es esta granja. ''La razón de abrir el centro fue algo que Dios puso en nuestro corazón, no hay un caso especial que nos motivó; mi esposo desde hace años trabaja con niños desamparados en Latinoamérica'', dice Rodríguez Miranda.

''Cada vez que llegamos de gira a un país siempre buscamos un programa para trabajar con los niños'', agrega. La misión de Montaner abarca proyectos en todo el continente, coordinados a través de su fundación Hijos del Sol, la cual dio lugar a La Ventana de los Cielos en el 2005. En sus comienzos, en la finca escaseaban hasta las largartijas, según recuerdan algunos. Hoy la granja cuenta con burros, patos, gallinas, caballos, conejos, llamas, ovejas, gansos, pavo real, vacas y tres perros labradores. Todos son animales domesticados.

Sigue...